Psicólogos sin Fronteras rechaza la nueva Ley del Aborto y exige su retirada inmediata

Psicólogos sin Fronteras rechaza la nueva Ley del Aborto y exige su retirada inmediata

Todas las personas que conformamos Psicólogos sin Fronteras, organización integrada por un alto porcentaje de mujeres, que lucha por hacer que los Derechos Humanos sean una realidad que alcance a todas las personas y a los colectivos más vulnerables, mostramos nuestro rechazo y nos posicionamos totalmente en contra de la reforma de la Ley del Aborto, exigiendo su retirada inmediata y a favor de que las mujeres podamos decidir libremente si queremos o no reproducirnos y en qué momento de nuestras vidas queremos hacerlo.

No vamos a entrar en discursos filosóficos sobre si el embrión es o no un ser vivo, un ser humano. Vamos a ceñirnos a hablar de derechos humanos y concretamente de Derechos Sexuales y Reproductivos de las Mujeres.

Según la Plataforma de Acción de la IV Conferencia Mundial sobre las mujeres (Beijing, 1995), los DD.HH de las mujeres incluyen su derecho a tener control sobre las cuestiones relativas a la sexualidad, incluida la salud sexual y reproductiva, y decidir libremente sobre estas cuestiones.

Más allá de las decisiones internacionales, conseguir que las mujeres puedan  decidir libremente si abortan o no, es una lucha histórica del movimiento feminista y de los movimientos de mujeres.

En el actual contexto político del Estado Español, la supresión y la vulneración de derechos adquiridos tras largos años de lucha, es una constante. Suprimir el derecho de las mujeres a decidir libremente si quieren o no ser madres, es otro paso. Pero no es solo un paso más. Es el paso que niega el derecho a las mujeres por el hecho de serlo y niega un derecho muy básico, un derecho que implica directamente al cuerpo, al derecho de la mujer a decidir sobre lo que sucede en su cuerpo. Marta Dolado, fiscala en el Tribunal Internacional de los Derechos de las Mujeres, 2013, afirma que, sin duda: “La restricción del derecho al aborto es una violación de los derechos humanos. Cuando un embarazo no es deseado y la ley requiere que la mujer lo continúe, esta situación puede constituir una intrusión gubernamental en el cuerpo de la mujer. El Comité de Derechos Humanos de la ONU ha indicado que las restricciones al acceso al aborto legal y seguro pueden llevar a situaciones que constituyen un trato cruel, inhumano o degradante”.(http://www.eldiario.es/zonacritica/provida_6_209339088.html)
Por otra parte, si la mujer, en cualquier caso decide hacer uso de su derecho, legítimo, por más que sea ilegal, a abortar, los riesgos a los que se enfrenta. Según datos de la OMS, 2012, “se estima que cada año se realizan 22 millones de abortos de forma insegura lo que produce la muerte de alrededor de 47.000 mujeres y discapacidades en otros 5 millones de mujeres”…”en los países donde el aborto inducido legal está seriamente restringido..con frecuencia un aborto sin riesgos se ha vuelto un privilegio de los ricos, mientras que las mujeres con escasos recursos no tienen otra opción que acudir a proveedores inseguros que provocan la muerte y morbilidades que se convirtieron en la responsabilidad social y financiera del sistema de salud pública” (Aborto sin riesgos: guía técnica y de políticas para sistemas de salud. Pp 1. OMS, 2012).

Una vez más la vulneración de derechos, toma cuerpo y afecta con todo su peso a las mujeres con menos recursos económicos. El Patriarcado, a través de las ideologías conservadoras, la religión y la consideración de la mujer como propiedad al servicio de los  del hombre, no puede permitirse perder su poder de apropiación  sobre los cuerpos de las mujeres ¿Qué sucedería si las mujeres consiguiésemos unirnos en la consigna de dejar de parir hijos para los hombres?. El retroceso en el derecho al aborto implica una doble vulneración al recaer 1. Sobre las mujeres por el hecho de serlo y 2. Sobre las mujeres más vulnerables.

Por todo lo expuesto, Psicólogos sin Fronteras pide la retirada inmediata y sin más demora de la Ley del Aborto, apostando y reclamando con firmeza el derecho a que las mujeres puedan decidir libremente si quieren o no reproducirse y en qué momento de sus vidas quieren hacerlo.